CARTA DEL PAMPA

Agosto/2006

PORQUE NACE COMPROMISO NACIONAL Y POPULAR EN MENDOZA



En un contexto nacional donde se han ido perfilando día tras día en los últimos tres años las políticas básicas que definen el proyecto de País en construcción, con alineamientos en su favor y también en contra, para los que creemos que Mendoza no puede estar ajena a ese proceso es imperioso tomar partido en la dirección que se ve como acertada en orden a los intereses de las mayorías populares.

El “fin de época” de diciembre del 2001 no es una mera anécdota referencial en la reciente historia Argentina. Fue el último acto de la revolución conservadora iniciada en 1976.

Los argentinos quedamos a la deriva. Rechazando visceralmente lo que había fracasado, por su secuela de atraso; entrega y debacle moral, pero sin un rumbo que seguir.

Hoy, a casi cinco años de aquellos hechos tenemos una opción ante nosotros. Perfectible, seguramente, pero nadie puede hacerse el distraído: hay una nueva oportunidad para reformular las bases estructurales de nuestro sistema de relaciones políticas; sociales y económicas.

Mendoza no es ajena a esta realidad. Por más que aquí no se hayan verificado actos de violencia social como en otras partes, existen los mismos conflictos no resueltos que le dieron origen.
Fracasó una propuesta y arrastró a todos sus protagonistas.

Pensar lo contrario es ver la realidad en forma superficial.

La “política” no resolvió ninguno de los problemas que aquejaban a los argentinos a comienzos de los ´80. Algunos incluso se agravaron. Esto no significa que los protagonistas de ayer dejen de serlo hoy por obra y gracia de estas definiciones. Hasta que no surjan nuevas propuestas superadoras todo seguirá más o menos como hasta ahora.

Ahí está el desafío. O nos refugiamos placenteramente en los rincones de las estructuras partidarias existentes con el solo fin de supervivir individualmente, o nos atrevemos a intentar construir políticas en serio que nos permitan persuadir a la mayoría de los mendocinos que es posible cambiar para mejor, que hay múltiples potencialidades en este lugar de la Argentina como para soñar con algo diferente.

Está claro que no lo podemos hacer solamente los que pensamos igual. Es necesario convocar a todos los que acuerden con ciertos presupuestos básicos para finalmente definir un rumbo común.

No hay que pensar mucho para ver cuales son los “presupuestos básicos”: el mercado interno es el eje de la vida económica nacional y provincial; el poder adquisitivo del salario; el rol activo del estado en la economía; la educación orientada hacia la formación de ciudadanos protagonistas; la salud al alcance de todos; la defensa y la seguridad como garantía de soberanía y paz social.

Es hora de intentarlo sin prejuicios ni preconceptos junto a todos aquellos que compartamos lo básico y seamos respetuosos del que no piensa igual. Comprender que nuestra verdad será siempre relativa es una de las grandes enseñanzas de la historia. Estemos dispuestos a compartirla con otros de similar condición, conformando organizaciones plurales que es en definitiva el anhelo de nuestro Pueblo.

Este es el compromiso que estamos dispuestos a asumir. Con objetivos claros y plazos que irá definiendo el acierto de nuestra propuesta.

Nadie posee hoy certezas definitivas. Pero seguro nosotros no estamos entre los que dudan si quedarse en el pasado o tomar el riesgo de construir un futuro mejor.

Jorge “Pampa” Alvaro - Agosto 2006