JOSÉ SBATELLA INVITADO POR EL PAMPA

25/5/2007


Quejosos contra las medios de difusión críticos

Por Gabriel Bustos Herrera Especial para Los Andes

Rostros conocidos, la mayoría. Canosos ya. De antes del “que se vayan todos”. Militantes, unos pocos empresarios pymes (de la FEM, de la UCIM).

Algunas caras más lozanas, de los nuevos tiempos de la política. Un centenar de “concertadores transversales” -del radicalismo K, del Frepaso, algunos venidos del ARI, del viejo PJ, curiosos- se congregaron en el Automóvil Club invitados para oír sobre “la Sustentabilidad del plan económico de Kirchner”, que vino a exponer José “Pepe” Sbatella (un economista allegado al matrimonio real, ex director de la vieja Dirección Nacional Impositiva y de la Dirección de Aduanas, actual integrante de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia, férreo crítico del “modelo de los ’90 y de sus economistas agoreros”).

Convocó el “Pampa” Alvaro y su Compromiso Nacional y Popular.

Se presumía un análisis de la economía, pero la mayoría -periodistas incluidos- salimos, en cambio, con una versión del sustento político del proyecto K, su concertación transversal y la estimación de lo que se viene.

“Kirchner construye sustento político y social. No sobre los viejos partidos, sino sobre una concepción transversal a ellos, con la gente, ejerce férreamente la autoridad presidencial perdida y recupera el Estado para la batalla que se viene: la lucha por la apropiación de la riqueza que se está generando, porque es la hora de la distribución de esa renta y la disputa será muy dura, con presiones que ya se ejercen y que demandan sustento político, contra los poderes corporativos que se mueven en defensa de sus intereses, nacionales e internacionales” (Sbatella, Alvaro y luego Biffi).

Transgresores y agoreros.

No podía faltar la clásica imputación sobre “los agoreros de la economía de los ’90 y sus economistas”.

La picazón por la crítica reiteró lugares habituales: como en la Rosada y en el Barrio Cívico, arreció contra los medios de difusión, que “abonan a la visión apocalíptica a plazo fijo, que insisten en que estamos parados en una cortina de humo que nos da la situación internacional” (del “Pampa” Alvaro).

O “medios de difusión más preocupados en una visión destructiva, disimulando de dónde venimos y disipando los logros políticos y sociales, sin proponer el debate de las grandes ideas” (Cesar Biffi, que llegó al final).

“Argentina ha encontrado un rumbo”, coincidieron los organizadores -Alvaro, el expositor “Pepe” Sbatella y al cierre, el candidato Biffi, que fue más enfático que otras veces, en destacar que “es evidente que Argentina ha encontrado un rumbo”.

Este último criticó con dureza la actitud de medios, economistas (los del Ieeral, por ejemplo) y comunicadores por la priorización de los hechos negativos de la realidad cotidiana, la postergación de los logros evidentes de “una Argentina y Mendoza en particular que están saliendo del infierno”.

El candidato de Cobos habló de los índices sociales (baja de los niveles de pobreza), laborales (el índice de desempleo más bajo del país) y económicos de Mendoza (crecimiento del PBG varios puntos por sobre el promedio nacional).

Claro, fue 48 horas antes de la agria información del Indec que pone a Mendoza en el récord nacional inflacionario para abril -el triple del promedio de Buenos Aires, el doble del país y el índice más alto desde agosto de 2002.

O dos días antes del soponcio de las advertencias norteamericanas por la inseguridad pública en Buenos Aires y Mendoza. Biffi se quejó de que se priorice en los medios lo negativo de la realidad “heredada” y se margine el “debate de las ideas de fondo que nos debemos”.

En las primeras sillas, además de los allegados al “Pampa” -una de las patas de la Concertación K-C- estuvieron los de la fórmula de la Concertación, Biffi, Patricia Gutiérrez (la fórmula “que no se negocia”, aclararon); Jorge Tieppo, del Fondo de Transformación; el ministro “compañero” Armando Calletti -como lo presentó Alvaro- entre otras caras de la transversalidad que proponen K y Cobos y contra la que compiten la UCR lavagnista, Celso Jaque, la estructura del PJ, los intendentes azules comandados por “Chueco” Mazzón y los PD de De Marchi.

Después de Rambo.

Venían de estar con Cobos. Coincidiendo, claro. En el ACA definieron luego al estilo y al proyecto K como “transgresores del modelo de los ’90”.

Sbatella abundó en cuadros estadísticos conocidos, que testimonian los logros 2003-2006. “Más en estos últimos 2 años”, enfatizaron, para despegarse de Lavagna-Duhalde, que armaron el nuevo esquema económico en 2002: dólar alto sostenido; desendeudamiento; retenciones a las exportaciones para sustento de los superávits gemelos (fiscal y de cuenta corriente); obra pública; un nivel de gasto público acorde con los mayores ingresos; mucho énfasis en el mercado interno, en la sustitución de importaciones y en el consumo, entre otros “pilares”, como definieron.

“Neo-keynesianismo”, susurraban en las butacas, mientras denostaban “el modelo de la convertibilidad, de Cavallo y del FMI” y se quejaban del predominio de los economistas y del Palacio de Hacienda en aquellos tiempos, por sobre el comando de la Rosada.

“Nos alegramos de que la política haya retomado el control de la estrategia, por sobre los economistas”, condimentó Hugo Gamboa, de la Federación Económica, quien sugirió enfatizar en recobrar la fuerza pyme en el país. Concepto parecido que después recuperaría Biffi, al final.

De la inflación y del control de precios del inefable Moreno, Sbatella dijo que aún estamos en niveles controlables y del secretario de Comercio no dudo en afirmar que “fue una etapa a lo ‘Rambo’”, pero auguró: “Ahora viene una etapa más institucional, de consenso y negociación sectorial”.

Vaticinó para esta “segunda etapa” una profunda, pero progresiva reforma tributaria (“El actual sistema heredado es regresivo. Hoy un emporio recaudador tiene la misma obligación tributaria que el kiosquito de la esquina y todo se carga sobre el consumidor”).

El viernes, Kirchner convocó en el teatro griego a “la etapa del nuevo proyecto de transformación”, junto a Cristina. No será color de rosa. Sbatella dijo que hay que aprontarse para tiempos duros: “Nada será color de rosa.

Ni adentro, ni afuera del gobierno. Será una etapa muy dura y enfrentaremos presiones, porque está en juego la recuperación del Estado dinámico y en su papel de equilibrar los juegos de poder, las corporaciones no querrán perder el espacio ganado y la lucha por la distribución de la riqueza, que es lo que viene”, previno.

“Y para eso Kirchner está construyendo poder social, popular y político. A veces jugándolo en la calle, por fuera de las viejas estructuras partidarias, buscando sustento directamente en la gente, entre dirigentes, sin el apoyo de una burguesía nacional -muchas veces prebendaria- y con un Estado debilitado, ausente, como en retirada”.

Reiteró Sbatella la autodefinición de “transgresores de las recetas del FMI” y de los “economistas agoreros de los ’90, que todavía viven pregonando el Apocalipsis y que en 2003 nos vaticinaban el abismo inminente”.

Advirtió que “hay que estar atentos, porque van a intentar viejas alianzas históricas contra el proyecto nacional”.

De los privatizados, “respetaremos lo convenido con los que cumplan con servicios eficientes e inviertan pensando en el país. Los otros no nos interesan y recobraremos ese espacio”.

Al final, Biffi celebró “el nuevo rumbo de la Argentina, estamos lejos del paraíso, pero vamos saliendo del infierno”. Enumeró los logros provinciales por sobre los guarismos nacionales (evidentemente molesto con el informe del Ieeral que le atribuía el 95% de la bonanza local a “factores nacionales e internacionales”) y le apuntó a medios de comunicación que “parecen más ocupados en destacar lo negativo de la realidad cotidiana, sin proponer el debate para los consensos, de las grandes políticas movilizadoras que tenemos que consensuar.

Hay signos de mezquindad”.No quedó claro si se refería solo a los medios o disparaba también para adentro de la vieja UCR y de algunas añejas estructuras del PJ y el PD.